Espectáculos

Crítica de «La vendedora de fósforos»: Peripecias en torno a una ópera – 30/05/2018

Como en algunas de las películas anteriores de Alejo Moguillansky –El loro y el cisne, El escarabajo de oro– los límites entre realidad y ficción se desdibujan en La vendedora de fósforos. Algo lógico si se tiene en cuenta que nació por un encargo que el Teatro Colón le hizo en 2014: la filmación de un documental sobre el montaje de la ópera de Helmut Lachenmann basada en el cuento clásico de Hans Christian Andersen.

Así, el compositor alemán -que vino a Buenos Aires para la puesta en escena- es uno de los personajes secundarios, como también lo es la pianista y docente Margarita Fernández, estudiosa de su obra. Los personajes “ficticios” están a cargo de los actores Walter Jakob y María Villar, como una pareja que intenta mantener a su hijita Cleo trabajando en el esquivo mundillo cultural. Todo esto queda expuesto desde la primera escena, cuando la voz en off de Villar nos explica, en primera persona, los lineamientos básicos del artificio que veremos a continuación. Un comienzo con el sello estilístico de El Pampero, la productora que Moguillanksy comparte con Mariano Llinás, Laura Citarella y Agustín Mendilaharzu.

Lo que sigue es un experimento lúdico que por momentos tiene su gracia y su belleza, y en otros abandona el tono de liviandad a la Rohmer y queda en offside por pretencioso, por esforzarse demasiado en la búsqueda de trascendencia y profundidad.

Es simpático, por ejemplo, ver cómo Walter hace agua como régisseur y Marie (Villar) cumple esa función desde las sombras. O el “casting” de la fosforera, que tiene su magia. El contrapeso está dado por las reflexiones sobre vanguardia artística y vanguardia política, y sobre la situación argentina -hay un paro transporte como telón de fondo-, que se quedan a mitad de camino y resultan apenas esbozos borroneados.

«La vendedora de fósforos»

Buena

Comedia dramática. Argentina, 2017. 71’, ATP. De: Alejo Moguillansky. Con: María Villar, Walter Jakob. Salas: Leopoldo Lugones, Malba.

Nota Original

Related posts

Los famosos que se llevo el covid-19

EL Post

Hugo Moyano contra la farándula

EL Post

La Usina del Arte, Mataderos y el CC 25 de Mayo celebran la Revolución de Mayo – Télam

EL Post

«El lobista»: de la mano de De la Serna – 30/05/2018

EL Post

Los cortes de tránsito por el Carnaval

EL Post

Un lanzamiento «Animal» para que el cine argentino llegue al millón de espectadores – Télam

EL Post
Abrir chat
Powered by